lunes, 28 de noviembre de 2016

EL HOMBRE DEL TRIGO (NOVELA) CAPÍTULOS 11 AL 20


Por: Marcos Julio Leal Ceballos
CAPITULO 11 

TRIUNFO ASEGURADO

El poderoso partido de gobierno nacional triunfa y lleva a su abanderado local a la primera magistratura del municipio.
La compañera  de vida ahora será  primera dama del municipio, tendrán que legalizar su unión y lo hacen de forma muy privada, ahora legalmente es la esposa del alcalde.

-Te fijas, mi negra, que se hizo justicia, soy un obrero alcalde como lo quiere nuestro comandante.
-Si, pero no seas pendejo, porque esto durará solo cuatro años, no te pongas a regalar lo que es nuestro, que bastante nos ha costado conquistarlo, para dárselos a una cuerda de pedigüeños  como son los habitantes de este pueblo.

-Tranquila mi negra que yo se hacer bien las cosas.
-Eso espero Adán, eso espero, para beneficio tuyo y el de tu familia. Piensa bien chico, con esto podemos salir de abajo para siempre. Porque a mi no me gusta la política. Siempre te lo he dicho.

-Y ahora tú serás primera dama de este municipio.

- Yo también me lo merezco, dejaré de estar parada templando cabellos todo el día para  poder ayudarte con la educación de  los muchachos, esa ha sido mi triste vida hasta ahora, eso tiene que cambiar pues soy la primera dama de este municipio, como tú dices.



Así las dos almas solitarias a quienes sus necesidades de compañía y sustento unieron, ascendieron de esta forma al poder que les concedió un pueblo lleno de esperanzas por un futuro mejor.




CAPITULO  12

REVOLUCIONARIA CIENTO POR CIENTO

Ana Lucrecia Fuenmayor es una conocida  dama de la construcción. Posee maquinarias y equipos para realizar cualquier construcción de envergadura, es fuerte de carácter y no se cae a pasiones para decir lo que piensa  de quien sea, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia. 

Es fiel seguidora del Comandante y le ha aportado al partido tiempo y ha contribuido de forma espontánea para el mantenimiento de los gastos que genera cualquier campaña electoral. Cree firmemente en el candidato a alcalde de su municipio y le ha estado apoyando con todas sus fuerzas, tanto económica como logísticamente que no son poca cosa.

 Su esposo también es constructor y se han unido para trabajar sin descanso y poder obtener ganancias muy limpias en la ejecución de diversos proyectos en todas las ciudades a  escala nacional.

Ana Lucrecia cree firmemente en el candidato de su partido para la alcaldía de su querido pueblo, ha sido designado por el partido a escala nacional y cuenta con la aprobación del comandante, esto para ella es suficiente y no hay derecho a discusión de ningún paradigma.

 Su esposo José  Jacinto la respeta mucho por su trabajo, por su lucha diaria y porque siempre ha sido una mujer leal con su pensamiento político y con sus ideas revolucionarias. Tienen un proyecto de construcción que están ejecutando en los llanos centros orientales y hacia esta obra se dirigen esa madrugada. Nunca viajan solos, delante de su carro van parte de sus empleados y detrás de ellos van sus escoltas, por un “por si acaso”

-Ana, siempre he respetado tus apreciaciones sobre las personas, pero me parece que este candidato a alcalde es un maromero en todo el sentido de la palabra.

-José Jacinto y de cuando acá tú te atreves a objetar una decisión del partido, es más, chico, ese candidato tiene el aval del Comandante.

José Jacinto, sabe que tiene que andarse con cuidado porque cuando su esposa le llama por sus dos nombres de pila  es signo de que algo la molestó, y eso es lo último que él quisiera hacer pues ella es de armas  tomar, literalmente hablando, y más aun cuando se trata de algo relacionado con el partido y con el Comandante.

-No, mi amor, no lo digo porque sea una decisión del partido, es por la forma, la personalidad del candidato, su mirada de zafio, su manera de comportarse, a mi no me inspira confianza, lo veo y siento como si fuese un hombre falso. Ojalá y me equivoque mi amor. Ojalá. Al Comandante en su buena fe lo han engañado, y él sigue confiando en la gente, y tiene razón no todos pueden ser ladrones, llegará algún día que la gente trabaje para el beneficio colectivo, por eso apoyo y apoyaré siempre las decisiones de mi Comandante, si nos equivocamos rectificamos y seguiremos adelante en la construcción de un futuro mejor para todos y todas

-Creo que te equivocas, José Jacinto. El candidato es un buen hombre, todo un revolucionario. Y punto, chico. Lo apoyaremos con todas nuestras fuerzas y con todo nuestro trabajo político. Es un hombre bueno y hará un buen gobierno para nuestro pueblo. Confiemos en él.
-¿Y si te equivocas? ¿Y si se equivocó el partido?... ¿Y si nuestro Comandante fue engañado en su buena fe?

Un ligero temblor afloró en los labios de la fiel mujer.

-Espero que te equivoques por el bien de todos, porque de ser así, como tú lo piensas, el candidato me encontrará de frente defendiendo la revolución y a mi Comandante, eso es así y siempre será así, José Jacinto, la decisión de mi Comandante va siempre con la mejor buena fe para beneficio del pueblo, ese siempre ha sido su norte, su centro, su sur. Su vida es darle la mayor suma de felicidad  a ese pueblo que había sido olvidado por siglos de maltratos e injusticia 

- Ese personajito, no se mostrará tal como es hasta que gane la alcaldía, si es que la gana.
- Jesús contigo, José Jacinto, tú no confías en nadie.

- Esa es la mejor forma de sobrevivir en este mundo cargado de tanta hipocresía y mentiras. Mi Comandante debió asegurarse  muy bien antes de darle su respaldo.
Por primera vez en mucho tiempo, la todavía hermosa mujer, sintió miedo,  calló, y se hundió en sus más profundos pensamientos.




CAPITULO 13

PARA DESGRACIA DE TODO UN PUEBLO

A la media noche del día de la elección, solos en la habitación de su humilde casa.
La mujer por vez primera en mucho tiempo le da un beso en la mejilla al padre de sus hijos  diciéndole:

-Felicitaciones, mi alcalde electo, no te olvides de mi recomendación.  Para conservarte con vida: Sólo debes confiar en tus hermanos. 




CAPITULO 14

EMBOSCADAS Y TRAICIONES

Los hermanos del alcalde también son sindicalistas, curtidos en todos los sucesos de esa lucha, que da satisfacciones pero, también está llena de  lealtades, peligros, emboscadas y traiciones.
 Algunos y algunas pertenecientes al partido ganador, toman como por asalto las dependencias de la alcaldía.
 El despacho del alcalde es un hervidero de gente.

 El recién electo gobernante designa a la señora Oli Olivares para que organice la transición. Ella pide currículos a todo el mundo, también pide ayuda a algunos institutos autónomos para organizar el nuevo gobierno. Más tarde se comprobará que esto era una estrategia para ganar tiempo, los cargos ya estaban designados de antemano, entrarían los que llegaron a última hora a  integrarse a la campaña. 


Los que llegaron  en los últimos quince días de la lucha por ganar las elecciones, serían los que asumirían el poder municipal, en cambio los cuadros del partido serían echados a un lado.

Según los testigos presenciales afirmaron después, mucho después, cuando ellos también fueron pateados y excretados, las personas a los que pertenecían esos currículos fueron ridiculizados y se burlaban de ellos, uno a uno fue desechado en la papelera de los antihigiénicos baños del despacho de la alcaldía. Para eso fue que sirvieron tantos esfuerzos colectivos e individuales para ganar con un amplio margen esa contienda  electoral.

El  representante de un instituto autónomo que había sido llamado para colaborar en la organización del nuevo gobierno, solo aguantó ese desbarajuste una semana, renunció y regresó a su antiguo puesto horrorizado, porque calladamente se dijo para sus adentros:


 “Esos que habían sido designado para integrar el nuevo gobierno, eran los menos capacitados, tanto política, académica e intelectualmente para gobernar, porque no están formados ideológicamente en el humanismo que  es la base fundamental para la práctica del socialismo del siglo xxi que estamos construyendo entre todas y todos”  Y, poco después, lo refrendó con  las palabras dichas a su esposa en la oscuridad de su alcoba.

 Bajo, muy bajo, le dijo, casi con un hilo de voz.
-El Alcalde debe cumplir con el Plan de la Patria pues  es ley de la República, que en el artículo 2.1.3.1 establece: Construir una cultura del trabajo que se contraponga al rentismo mediante el impulso de la formación desde la praxis del trabajo, conciencia del trabajador y trabajadora, como sujetos activos del proceso de transformación y participación  democrática del trabajo bajo los más altos intereses nacionales. (Objetivos estratégicos y objetivos nacionales) Este artículo por instrucción del alcalde, no se está cumpliendo. Nos equivocamos con este hombre  


-Calla, eso no se dice  esposo mío, porque  las paredes tienen oídos y si nos escuchan, peligrarían nuestras vidas y las de nuestros hijos. Recuerda quiénes ahora le rodean, calla por favor.
 -Es problema del partido de lo que rodea  y se rodeará el señor alcalde,  estos son  de lo peorcito y miserable  de este estado. 
Sí, mi amor tienes toda la razón, son una cuerda de estafadores.
-Calla, porque  por ahora, calladito, calladito te seguirás viendo bien vivito.

Solo había transcurrido una semana desde la toma de posesión del nuevo alcalde.


CAPITULO 15

GOLPE FUERTE 

Es viernes por la tarde, Doña Ana Lucrecia se dirige al banco, va con su chofer y escolta, ella no maneja dinero en efectivo, siempre para el fin de semana saca algo de dinero para  los gastos personales.

-Hola, Doña Ana, felicitaciones por la elección de su nuevo alcalde.

De esta forma la saludó la gerente del Banco, se conocen desde hace muchos años  y sabe que esta gerente no es afecta al gobierno, aun así, permanece en su cargo.

-Buenas tardes,  Eloisa, es un placer saludarte y gracias por tu felicitación por la elección del nuevo alcalde, se que no es de tú preferencia, pero este pueblo lo eligió y eso se respeta, amiga
-Claro, Doña Ana, por eso estamos como estamos, mi amor, ¿Viene a sacar qué cantidad, Doña Ana?
-Lo de siempre, solo para los gastos de la casa.
-Bien, Doña Ana.

La gerente se dirige a su despacho y Doña Ana la sigue. Aquella la invita a pasar y sentarse, llama por teléfono a uno de sus asistentes mientras Doña Ana termina de rellenar el cheque, se lo entrega y en eso entra el asistente.

-Por favor, Daniel, hágale efectivo este cheque a Doña Ana.
-Con mucho gusto señora.

El asistente bancario sale de la oficina y quedan las dos mujeres solas.
La gerente se levanta de su asiento, rodea su larga mesa y se sienta al lado de Doña Ana. 


La gerente la mira con mucha atención, es una señora de cincuenta años muy bien llevados, curtida por el sol y los rigores que se deben pagar  en las labores de construcción, de atención a los animales en su hacienda. Es una trabajadora insigne y la gerente le tiene mucho aprecio y confianza. La mira a los ojos y le suelta:

-Doña, tengo que decirle algo para que usted me haga el favor y se lo comunique a “su alcalde”
-Como no, Eloísa, estamos para servirte. Dime ¿Qué deseas le comunique al señor alcalde?

-Doña Ana, el alcalde anterior dejó en caja de este banco un total de un mil doscientos millones de bolívares, esos son de la alcaldía y quisiera que usted informara al nuevo alcalde que están disponibles y que puede girar en contra de ese monto cuando él lo considere conveniente. Puede venir a hacer los trámites en cuanto él lo disponga.

-Muy bien, ahora mismo se lo informaré, él esta acá muy cerca. Gracias Eloisa, salúdame a tu esposo y a tus hijos. Gracias amiga.

-Bueno, un mil doscientos millones no son mucho, pero con esto podemos aunque sea comenzar a pintar las paradas de los autobuses y que con ello se vea que ya arrancó el nuevo gobierno.

Doña Ana piensa para sus adentros: “Miren ustedes, quién iba a decir que el alcalde anterior,  que brincó la talanquera, dejaría algo en caja.  Este nuevo alcalde sí que tiene suerte. Bueno, démosle gracias a Dios, nuestro Señor que es grande y poderoso. Ya el pueblo comenzará a recibir los beneficios”

Doña Ana camina  unos cuantos metros y en la misma acera está el despacho del alcalde, resueltamente entra a la gran antesala.

La gran sala es un verdadero maremágnum de gente, unos gritan, otros saltan sobre el mostrador para pedir que se les atienda, Doña Ana confundida se da cuenta que no ve a ninguna persona conocida, nadie de los que hubiesen trabajado en la reciente campaña por el partido.

 Su chofer se le acerca aun mas y le dice:
-Doña Ana, esta  como que no es buena hora para estar acá, esto no lo entiende nadie, parece un gallinero en plena pelea de gallos.

-Ya va, Ernesto, por aquí debe haber alguien conocido, que nos permita hablar con el alcalde, este es nuestro pueblo, que es así y está contento porque ahora si se les oirán los planteamientos para resolver sus problemas.




CAPITULO 16 

 LA CASETA

Don Joselillo sonríe, se frota las manos,  ve directamente al policía con una amplia sonrisa que brota de sus labios mostrando su muy bien cuidada dentadura y le dice
-¿Y dónde cree usted que iba a estar anoche?
-Esa es mi pregunta Don Joselillo, responda por favor.

-Pues anoche estuve donde debía estar todo el mundo: en la fiesta de la caseta de la alcaldía en el baile con Los Melódicos y La Billos Caracas Boys, mi general. Por supuesto, en compañía de mi bella esposa y  del alcalde de esta ciudad, que es mi amigo y también en compañía de su querida esposa que a su vez es amiga de la mía.

-¿Y usted tiene testigos de que estuvo toda la noche allí? ¿Quién lo vio, quién puede asegurar que usted verdaderamente estuvo allí?

-Todo el pueblo de Mérida. Bueno, mejor expresado,  nos vio  todo el pueblo que estaba en esos momentos en el baile, es más, el maestro obsequió un set de su orquesta a mi esposa.  Y además, me permitió cantar dos piezas con la orquesta, eso todo el mundo lo vio y lo escuchó, allí puede usted buscar a sus testigos, General.

-Está bien, Don Joselillo - Sonríe el General

Luego gira sobre sus talones y deja  parado en la plaza al poderoso jefe de la banda más organizada del país. De repente vuelve a girar, se acerca a don Joselillo y le suelta a boca de jarro esta pregunta:

-Don Joselillo, ¿Que sabe usted de las muertes de tres dirigentes sindicales que fueron asesinados anoche en la Encrucijada de Aragua?

-¿Qué muertos? ¿Qué encrucijada de Aragua? Yo estoy en Mérida ¡Qué tengo yo que ver con eso, me ofende usted señor comisario! Tendré que llamar a mis abogados, me siento acosado por sus preguntas.

-Puede usted llamarlos, me gustaría mucho conversar también con ellos. Ah, también anoche apareció uno de sus huéspedes, muerto.

-Señor comisario ¿Y que tengo yo que ver con eso? Todos los días aparecen muertos, cualquier persona muere y no por eso se busca a los dueños de un hotel decente para acosarlos a preguntas sin ningún sentido, señor comisario.

-Don Joselillo, solo que esta persona antes estuvo almorzando con usted, luego desapareció y anoche apareció muerto en circunstancias muy particulares.

-Señor General, ahora le preguntaré yo ¿Qué tengo qué ver yo con ese asunto, si se ahorcó, se disparó o se lanzó por un barranco? Eso es cosa de él.  Yo estuve en una fiesta delante de todo el mundo y además soy un hombre de trabajo, un verdadero hombre decente, señor comisario. 

- Don Joselillo, no se me ponga bravo, solo tengo que hacer preguntas fastidiosas y de rutina, eso y nada mas
-Y ahora General ¿Puedo irme o necesita alguna otra cosa de mí, señor comisario General? La familia me espera para ir a otra fiesta. Estamos de feria, señor comisario, relájese y disfrute de estas fiestas, son las mejores de estos lugares. Es más, lo puedo invitar para que comparta con mis amigos y con mi familia. Anímese señor comisario ¿Qué me dice, se viene con nosotros?

El comisario general lo mira largamente y le dice muy suavemente:

-Puede irse Don Joselillo, gracias por la invitación. Tal vez después, en otra ocasión, sea mi persona quien le invite a acompañarme.

Don Joselillo suelta una estruendosa carcajada y entre su risa le indica:
-Esperaré con mucho respeto su invitación, señor general.


CAPITULO 17

FUERON POR UNO CAYERON TRES

El pueblo está convulsionado, no es para menos, tres sindicalistas fueron asesinados y nadie dice nada. Eran hombres muy conocidos y queridos en el pueblo. Sus familiares y amigos están consternados.  
Todo el mundo calladito  hace sus análisis.
Algunos  acusan al recién electo alcalde de tener algo que ver porque según muchos, los muertos fueron primero sus compañeros y luego sus adversarios políticos, y que según algunos estos estaban planificando no dejarlo gobernar.

En el pueblo hubo disturbios y pintaron las paredes llamando asesino al nuevo alcalde  que  entraba en funciones. 

Aparecieron declaraciones en los periódicos regionales, la Guardia Nacional resguardó las instalaciones de la alcaldía y le prestó protección al personal de confianza del alcalde.


A la gente de a pie del pueblo, dentro de su dolor, le causaba mucha gracia ver al personal de la alcaldía con chalecos protectores y acompañados de guardias nacionales. Muchos se reían a mandíbulas batientes diciendo que una vez que se fueran los guardias nacionales, los segundones, se quedarían solos.

El único que tendría cómo pagar una escolta sería el alcalde porque los otros eran unos pobres chivos expiatorios, y además siempre serian unos pobres pendejos carnes de cañón.

El Gobernador de ese momento, le brindó apoyo al alcalde y declaró que este no tenía nada que ver con las muertes de esos señores. La gente del pueblo pensó: “Algo más debe saber el señor gobernador para poder expresarse de esta forma tan segura y realizar esta vehemente defensa”. 



Como expresó el pueblo sabedor, y algunos que se reúnen todos los días en la plaza, que no han trabajado nunca en su vida,  y que “pocas veces se equivocan”. Dijeron:
 -¡Esto también pasará y los que los mataron nunca aparecerán: santa palabra! 
-Y el doctor que ayudó al candidato para que fuese alcalde, más temprano que tarde tendrá su respuesta. Será excretado, vilipendiado y dejado de lado.
-Es un tremendo político, muy inteligente para armarle el coroto para que otro mande
- Pero una vez que el que ganó se haga con el poder comenzará a sacar a todas las personas más inteligentes que él, eso será así.
-Que  él sabe que le pueden hacer sombra
- Y este tremendo dirigente que le apoyó con todas sus fuerzas y fue capaz de sacrificar muchos  de sus principios por él
-Para que ganara  y  llegara al poder
-Una vez que este crea que está consolidado en su nuevo puesto
-Le asestará una soberana patada y lo apartará del poder.
-Este alcalde no cree en el Poder Popular, no atenderá las necesidades de ningún colectivo ni de ninguna persona que no sea de su entorno familiar.
-Este doctor  no será la excepción.
-El doctor tendrá que aprender que solo trabajando por el pueblo que es desde donde él viene,  será como se logra el respeto y el reconocimiento como líder, tarde o temprano él aprenderá, si es que quiere formarse como dirigente.
-Todo mundo merece una segunda oportunidad, él luego verá su error.
-Lo pondrá de patitas en la plaza de los flojos. 

Pasado poco tiempo:
-Una parte del pueblo otra vez, como siempre tuvo la razón.

-Lo sacó a patadas. Por supuesto que se lo merecía por traidor y por jala bolas -Decían las viejas del pueblo -.

 También el pueblo dijo:
- Por supuesto que todo esto se lo había ganado por ser muy inteligente para la maldad, por jalador de bolas sin necesidad. Simón Bolívar dijo: El talento sin probidad es un azote, eso es lo que es ese señor.

-  Ahora el alcalde ha dicho que él “sólo mandará este período”
 -Pero en lo que se acerquen las próximas elecciones  querrá reelegirse  y es entonces,  solo entonces,  que buscará a todos los que hoy  ha pateado para que le ayuden a volver a “engañarlos” y volver a engañar al pueblo.
-Ya  lo veremos. Ya lo veremos.


El nuevo alcalde se encuentra  en una zona campestre,  donde es la confluencia de tres estados centrales, separados por las orillas de un río.
Desde tiempos independentistas ese camino era conocido por baquianos y gente residenciada en esos  sectores de difícil acceso
Pasados los años se convirtió en desaguadero de agentes dedicados a  diferentes fechorías en el centro del país.
-Por acá trajeron al primer secuestrado importante, por aquí escondieron a un gerente de la industria  transnacional del vidrio.
-Es que nadie sospecharía que en este sitio tan cerca de los lugares de gran poder económico de este país, pueden ocultarse.
 -Y a la vez alejados por tener una red de carreteras sin pavimento y solitarias, es sitio ideal para tener granjas,  y enfriar a los que se necesite enfriar
-Así es, Don Joselillo
-Diputado, me gustaría tener una finquita por estas tierras.
-No hay problemas Don Joselillo, esta gente no ha sido atendida por la Reforma Agraria y está cansada de pedir que se les atienda y ningún ente del gobierno le presta atención, o si le han prestado atención,  ha sido   para incluir siempre en los diferentes presupuesto el arreglo de las carreteras, ellos, los políticos de la cuarta república  cobraban las obras como ejecutadas y no las habían  arreglado nunca. Estas carreteras han hecho millonario  a más de un gobernante de turno.
- Y los que aún faltan.

El chofer de Don Joselillo que ha escuchado toda  esta conversación piensa para sus adentros muy  profundamente:

“Se cumple aquello de que “No me de, sino póngame donde haya” Tan famoso en la cuarta república en boca de aquellos  traidores de las antiguas   izquierdas que mandaron en este estado, y que hoy están unidos a la más rancia oligarquía derechista en partidos financiados por los enemigos de esta patria y de este pueblo.

Con que facilidad se le abren a Don Joselillo todas las puertas y las piernas también, algún día estas serán su perdición. “Si llegasen a descubrir quién soy eso también sería mi perdición en el  mismo momento de saberlo”  Un escalofrío le recorre la columna vertebral al chofer del hombre más poderoso  vinculado al crimen en este país.

-Por su proceder los conoceréis, Don Joselillo.

El joven hombre, chofer de Don Joselillo es experto en armas de fuego y en artes marciales, además sus disparos a larga distancia son precisos y letales, se llama Luis Acosta.



CAPITULO 18

CAMINOS PELIGROSOS 

Este municipio está como a lomo de caballo, comunicado a varios estados, donde  se han movido y aun se mueven  los más oscuros intereses de la clase que por siglos ha dominado en las esferas del poder local, regional y nacional.
 Son intereses tanto comerciales como de políticos opositores al gobierno  revolucionario nacional.

 La oposición por  un tiempo logró el poder en tres estados vecinos y muy principales que limitaban entre sí, y así  tuvieron todas las oportunidades de realizar  atrocidades a sus anchas, sus grandes negocios lucrativos por supuesto muy oscuros  y amorales, en detrimento de una clase humilde y trabajadora: La clase de los obreros y campesinos.  Dominaban todo: las carreteras, los caminos vecinales, puertos y aeropuertos  y también los aires porque han logrado poseer   pequeñas   y grandes aeronaves con amplio dominio de horas  de vuelo  

Esas raíces aún existen, enquistadas en algunas instituciones públicas, privadas y casas de estudios. 

Sin contar  las que existen en los gobiernos regionales y locales, donde la nueva administración revolucionaria no ha despedido a ninguno de sus antiguos  empleados y obreros por razones políticas.






Los gobernadores de la oposición y algunos que llegaron impulsados por la revolución, y luego en el poder traicionaron sus ideales y se dedicaron a hacer triquiñuelas a espaldas del partido y del pueblo que depositó su voto por ellos, creyendo siempre que gobernarían como el Comandante,  en beneficio de los más pobres, una vez electos, estos se dedicaron fue a realizar sus grandes negocios.  Negocios para provecho propio y el de sus familiares y allegados.  Ahora, si no están presos, estarán  disfrutando de lo lindo con todo el dinero que sustrajeron de las arcas de sus respectivos pueblos  y de los negocios turbios que hicieron con individuos dedicados a acumular dinero viniera de donde viniera.

Ladrones del erario público es lo que son.

Los medios de comunicación privados se encargan de lavarle el rostro a los fugitivos y ladrones llamándoles  a toda página “perseguidos políticos”.

Y tanto lo dicen por los canales de comunicación golpistas que algunos desprevenidos ciudadanos de este país  y del mundo, se lo creen y comienzan a defenderlos como si fuesen inocentes familiares suyos, es decir, dulces palomitas incapaces de robarse  siquiera un grano de maíz en una plaza pública.

Ladrones de oficio es lo que son.

 Hay personas en este planeta que  ven en  alguna gente de la oposición venezolana, como escribió Galeano “un  mundo al revés” donde sus  representantes  son seres impolutos  y angelicales.  No quieren aceptar que han sido engañados y saqueados sus bolsillos por una cuerda de mal vivientes. 





 Los opositores a la revolución bolivariana no solo son robadores de los sueños del pueblo,  sino  que también han sido engañadores por generaciones enteras y por siglos, robándoles hasta su identidad y con ello han pretendido así mismo robar su historia. 

Son timadores  y opositores de oficio.



CAPITULO 19

QUIENES SUFREN SON SUS FAMILIARES

Como candela en cerro seco se regó por todo el pueblo la noticia de la  muerte de los sindicalistas. Se sucedían escenas de dolor y de rabia. Unos acusaban al nuevo Alcalde de los asesinatos, otros defendían al Alcalde recién electo.

La plaza del pueblo era un hervidero de gente en contra y a favor del alcalde. Este, obligado por las circunstancias,  apareció en la plaza rodeado de sus escoltas. El partido le dio su respaldo, las misiones se unieron a su alrededor para apoyarle.

Habían pasado solo horas de su toma de posesión, como siempre, alguna gente que se reúne en la plaza de los flojos, gritaban: ¡Esto también pasará y nunca sabremos quién asesino a quien! 
En medio de los gritos el alcalde dijo al pueblo:
-Este crimen no quedará impune, se hará justicia. 
-Queremos que se encuentre a los asesinos y les caiga la ley-  gritaban los participantes en las diversas misiones educativas-.

-Alcalde, pedimos que su nombre quede limpio pues usted no tuvo nada que ver en estas muertes.
-Alcalde, estamos con usted, vamos a salir en comisión de cultura a los pueblos del sur para informar de primera mano que usted no está complicado en nada de lo que se le acusa.


Se retira el alcalde recién electo y solo se quedan los partidarios, los que siempre dan la cara, los que no están contaminados con ambiciones y creen  firmemente que la revolución de los pobres es la solución para tantas calamidades que han tenido que sobrellevar tantas y tantas familias de nuestro pueblo.


 Y tienen razón: la revolución bolivariana es pacífica, pero armada de pueblo y  de pueblo en armas, latiendo al unísono con el  amoroso corazón de la patria y es la única  y posible solución.



CAPITULO 20

 CALLADO LLANTO DE MADRES

Las madres, las esposas, hijas e hijos son los que sufren y entierran a sus muertos, el dolor  va por dentro, la vida tiene que continuar, todos y todas saben, todos y todas callan, tienen niños y niñas que cuidar.

 La vida dura que les espera sin sus seres queridos les abruma, para una madre todos los hijos e hijas son un tesoro, no les importa en qué líos están metidos, ellas están para acompañarles en la hora de la verdad, cuando todo el mundo se raja y les abandona, en una cárcel, en un hospital o en la funeraria tendidos en un frio ataúd de lujo.

 Si se los arrebatan sufren y lloran  su ausencia con el único amigo fiel de la primera infancia que le quede al hijo y que en ningún momento adulto el hijo reclamó para  que estuviese a su lado pero,  que en ese último momento, allí estará para demostrar que se es amigo para toda la vida, o - la mayoría de las veces - la madre  sola, orando a Dios por la vida de sus nietos que es su  herencia en la máxima soledad y tristeza.


Las fuerzas policiales controlan la situación y poco a poco vuelve la calma a este trabajador pueblo.

Ha pasado una semana de la toma de posesión y ya el pueblo sabe que se volvió a equivocar en esta elección, este alcalde no vale nada. 




CONTINUARÁ

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